Concurso Vivienda Multifamiliar

El primer hecho arquitectónico es la implantación mediante un análisis de impacto ambiental, respetando la vegetación existente como zonas libres. El partido así nace de la preexistencia vegetal, delimitando el área de incidencia del edificio.

La configuración de la planta en un cuadrado con claustro que permite que todos los espacios tengan ventilación e iluminación natural en todos los espacios de la vivienda.

Gracias a la disminución de bloques de circulación vertical y la correcta distribución de los departamentos mediante arterias centrales de circulación el total construido de circulaciones oscila el 8%, lo que supone un ahorro y una eficiencia en la inversión total.

La estricta modulación de todo el conjunto facilita, no solo la organización funcional, sino que responde al orden estructural, que a su vez responde al esquema de estacionamiento. Esta perfecta correspondencia beneficia los tiempos de construcción y la correcta lectura de la secuencia estructura – forma – función. Esta difícil síntesis refleja la serenidad y la honestidad de un edificio que intenta explicarse a si mismo. Es por eso que decidimos dejar el hormigón visto en los elementos estructurales, el ladrillo en los cerramientos exteriores, el revoque en los interiores, para que cada textura y cada material comunique su función.

La vida en vecindario suele debilitarse por la falta de espacios públicos donde reunirse, compartir y encontrarse. Es hora de que Asunción apueste a los espacios públicos como prioridad para el desarrollo de una ciudad (y, por ende, sociedad) mas inclusiva y sustentable.

Continuando con los postulados de la ecología urbana, planteamos un conjunto habitacional en complemento a un gran parque urbano que lo configura y lo limita. Quizás se podría también plantear al revés: un parque urbano que contiene un conjunto habitacional.

La existencia de los arboles existentes sugiere la delimitación de una plaza cubierta por la bóveda verde que a su vez arma el ingreso al patio central del complejo habitacional.

El acceso al edificio se realiza mediante el ascenso a un piano nobile publico, dejando el estacionamiento protegido y escondido mediante taludes que suavizan el cambio de nivel. Esta sombra, situada a medio nivel por encima de la vereda, marca el umbral que conecta el parque exterior con la plaza interna del conjunto habitacional. Contrastando la racionalidad estricta de la línea recta del edificio, curvas y formas sinuosas dibujan la capa natural y permeable de la planta baja. El uso del suelo para la creación de espacios comunes y públicos se justifica como aporte en una ciudad que exige soluciones que refuercen el sentido de lo urbano, reconciliando la relación del peatón y su espacio de vida: la ciudad.

La decisión de construir 4 pisos responde a la escala barrial actual, entendiendo que al ser una tipología flexible, el crecimiento en etapas constituye un valor agregado. Este crecimiento sostenible se realiza a través de la duplicación (en altura) de las barras y la adición de los bloques de ascensores, ubicados estratégicamente en las cuatro esquinas, al lado de los actuales bloques de escaleras.

La distancia entre las barras y su altura correspondiente permite que todos los espacios dentro del edificio tengan una correcta distribución de luz y ventilación natural.

La planta tipo, dividida entre paquetes de servicio húmedos y espacios principales con vistas, obedece a la clara separación de espacios sirvientes y espacios servidos. Esto permite que todas las instalaciones del edificio se organicen hacia el interior, sin necesidad de esconder los ductos ya que quedan ocultos de las vistas externas. Esto ayuda al fácil mantenimiento del edificio, evadiendo toda intervención que pueda perjudicar el correcto envejecimiento de la construcción.

La recolección de aguas pluviales se realiza mediante canaletas externas que recogen el volumen liquido del techo y se almacena en tanques de reservorio. Este sistema reduce el consumo general de agua, promoviendo el riego de la vegetación mediante mecanismos ecológicos pasivos.

Pasar del típico modelo multifamiliar del edificio-bloque amurallado y separado de lo publico, al modelo abierto y permeable de la cuadra-parque, en donde lo publico corresponde a la extensión del lote y lo privado se desprende del plano base para crear privacidad y seguridad, supone un paso acertado en el camino hacia la ciudad ideal. Promover y materializar este tipo de soluciones indica la intención colectiva hacia el ideal urbano que Asunción necesita.

En conclusión, la propuesta busca formular una respuesta concreta a la problemática actual de la vivienda multifamiliar, y su inserción en la urbe, teniendo en cuenta la relación entre tres aspectos: el espacio común, la modulación y la sostenibilidad. El espacio común como articulador del edificio y sus limites. La modulación como principio con el cual nos regimos para organizar el espacio. Y la sostenibilidad como componente inextricable de nuestro hacer profesional.